miércoles, 16 de marzo de 2011

DESCUBRIENDO LA ALTA LITERA

       Después de un sábado pasado por agua que hizo desistir a muchos y muchas senderistas, el domingo amaneció resplandeciente y un pequeño grupo de ocho personas del Club Montisonense tomamos rumbo a la localidad de Peralta de la Sal para recorrer los caminos de la Alta Litera. Desde ésta localidad tomamos el GR-23 a Baells, que asciende rápidamente hasta encontrar un desvío al Castillo y Ermita de la Mora.


        Visitamos la fortificación envuelta en ligera niebla que nos privó de las magníficas visitas que suele regalar, sin embargo presentaba un bello aspecto "fantasmagórico". La ermita también es visitable al estar abierta al público, dispone de dependencias adosadas y eso sí, falta de restauración.
        De vuelta al GR-23 disfrutamos de magníficos bosques de pinar densos y extensos, que al frescor de la mañana aportan un ambiente muy montañero. Pasamos un alto y cuando el camino comienza a descender, nos encontramos con una bella vaguada con campos de labor contoneados de carrascales, la bella silueta de la Sierra de San Quílez, parcelas de almendros en flor y sembrados verde resplandeciente de las recientes lluvias. El sol comenzó a lucir con fuerza, y pronto tomamos un desvío por el PR-HU 113 hacia Zurita. Junto al camino se alza la poderosa envina centenaria de Chorli, que con sus 452 m2 de copa, se encuentra catalogada en el libro "Árboles singulares de Aragón".


       Poco antes de alcanzar Zurita, junto a unos olivos centenarios encontramos un cartel indicador hacia los Pozos de hielo. De los tres que hay, sólo uno es visitable pero su reciente rehabilitación hace que sea obligada esta parada pues es realmente magnífico.


        Junto a los pozos hay unas mesas donde comimos, para luego visitar las cuevas de Cristal que son dos oquedades entre las rocas bajo una cascada en el barranco Getsemaní. La senda se estrecha en un paso equipado con sirga, y va recorriendo en ascenso una antigua acequia que suministraba las balsas donde hacía el hielo.


        Llegamos a Zurita con el agradable encuentro de los dueños de la vivienda de turismo rural "Casa Montañés", quienes nos enseñan la magnífica casa rehabilitada, (hay que tener en cuenta que en Zurita solo viven dos personas actualmente), llenamos la cantimplora de agua en la fuente del pueblo y seguimos por sendero hacia Gabasa, pasando la fuente de Comadivó y el nacimiento del Río Sosa, entrando en el Barranco de Gabasa por la magnífica cascada, hoy abundante si cabe por las lluvias caídas.


       A estas horas el sol aprieta y se deja sentir la primavera, así que el barranco resultó casi un alicio hasta llegar a Peralta donde visitamos la Playa Fósil a la salida de ésta localidad hacia Monzón.


         En resumen el día ha sido excelente, hemos visto cómo la primavera está ya muy cerca brotando las plantas con fuerza y dejando magníficas estampas con los romeros y almendros florecidos y las aromáticas plantas reverdeciendo.

CLUB MONTISONENSE DE MONTAÑA-SENDERISMO